{"id":622,"date":"2019-04-11T12:45:15","date_gmt":"2019-04-11T10:45:15","guid":{"rendered":"http:\/\/universozapico.com\/aaronzapico\/?p=622"},"modified":"2020-04-03T07:09:07","modified_gmt":"2020-04-03T05:09:07","slug":"de-camin-una-historia-del-camino-de-santiago","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/aaronzapico.com\/?p=622","title":{"rendered":"De cam\u00edn &#8211; Una historia del Camino de Santiago, agosto de 2018"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Episodio piloto<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mediod\u00eda. Calor. Ca\u00f1as al sol. <br>\nLenguas sueltas y envalentonadas. Hora de fanfarronadas. \u2028Y sali\u00f3 el tema de las bicis.\u2028Que si hay que hacerlo, que ser\u00eda fant\u00e1stico juntarnos y que claro que podemos. No vamos a poder.\u2028Y pudimos. \u2028Por lo menos, organizarlo medianamente bien. \u2028Eso ya lo tenemos. Nos vamos a Roncesvalles. Que ma\u00f1ana viernes comenzamos el Camino de Santiago.\u2028Y podremos.\u2028Ser\u00e1 viernes 3 y somos 3 amigos, 3 bicicletas, 3 ni\u00f1os peque\u00f1os y 2 parejas que conducen los coches, cuidan a esos ni\u00f1os y hacen de \u00e1ngeles de la guarda. Demasiada trinidad para que algo no salga bien.\u2028Y llegaremos.\u2028Aunque por delante tengamos 800 kil\u00f3metros y yo no sepa si realmente estoy preparado para semejante derroche f\u00edsico.\u2028Y mental.\u2028Que todo cuenta. \u2028Y como todo cuenta en la vida y en la m\u00fasica: colores, sabores, olores, risas, paisajes, cielos, monta\u00f1as, llanuras, piedras, baches, r\u00edos, gentes, flores, cuestas, sue\u00f1os, esfuerzos, recompensas y decepciones; yo lo cuento aqu\u00ed.<br>\nMe voy #decam\u00edn a ver qu\u00e9 encuentro.<br>\nY qu\u00e9 dejo.<br>\nSi te apetece venir conmigo, s\u00edgueme por aqu\u00ed mismo, en Twitter y\/o en Instagram. Siempre con el usuario @aaronzapico o con la etiqueta #decam\u00edn.<br>\n*la foto es por las colinas de V\u00e9lez Blanco, haciendo series, que viene a ser como convertir una salida m\u00e1s o menos placentera en una aut\u00e9ntica pesadilla. <br>\nNo pod\u00eda ni sostener el dichoso tel\u00e9fono.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Episodio 0<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>El pescado del d\u00eda es bonito. Bonito a la brasa.<\/li><li>Venga, pues dos de bonito. Eskerrik asko<br>\nLlegamos a Espinal justo para comer, hambrientos y ebrios de curvas. Calor sofocante y no poder coger la habitaci\u00f3n del hotel hasta las 16:00 horas. \u00bfPero qu\u00e9 es esta moda? Dentro de poco vamos a poder ocupar los hoteles solo las ocho horas reglamentarias de sue\u00f1o. Bah.<br>\nLa ensalada mixta de primero es de verdad. Me emociono y se me quita un poco de cabreo.<br>\nLlegamos con las fuerzas un poco mermadas, todo hay que decirlo. Llevamos fuera de casa desde el 26 de junio y el \u00faltimo mes ha sido intenso de viajes, conciertos, cursos y calores. Adem\u00e1s, de los tres cr\u00edos, dos est\u00e1n un poco pachuchos, lo que se traduce en una preocupaci\u00f3n extra y menos horas de sue\u00f1o. No hay problema: siesta de pijama y, afortunadamente, todo mejora y se ve de otra manera al abrir los ojos.<br>\nLa tarta de queso tambi\u00e9n es de verdad. Me vuelvo a emocionar. Si me lo piden, entro en la habitaci\u00f3n a las 19:00 horas, me da igual.<br>\nRoncesvalles nos recibe con el sol un poco ca\u00eddo. Da algo de impresi\u00f3n y los nervios comienzan a aflorar en el est\u00f3mago: no hay vuelta atr\u00e1s. La salida es hacia adelante. Santiago. El paisaje que nos rodea es de un verde intenso y frondoso, \u00e1rboles altos que proh\u00edben el sol y peregrinos desperdigados leyendo, hablando en otros idiomas o poniendo los pies a ventilar. <br>\nJusto como me lo hab\u00eda imaginado.<br>\nMi hija me pregunta si puede comer un helado. Le digo que no, que fruta.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos quedamos y comimos en: Hostal Rural Haizea, Espinal<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Episodio 1<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De Roncesvalles a Puente la Reina (62 kil\u00f3metros)<br>\nViernes 3 de agosto<br>\nComo perlas de Majorica.<br>\nMe caen gotas de sudor como perlas de Majorica. Brillantes, gordas y que restallan en la cubierta de la bici. Y en el suelo. Y en el manillar.<br>\nSon las 06:00 horas y suenan los despertadores. Alguna que otra puerta chirr\u00eda. Cuerpos que se remueven en las s\u00e1banas. Risas nerviosas, foto de rigor y venga que arrancamos. Monto en mi bici con la idea de que es una etapa relativamente f\u00e1cil, casi en descenso. C\u00f3moda, s\u00ed. Vamos, que no voy a quedar mal el primer d\u00eda.<br>\nSigo sudando. Son las 12:00 horas y el calor es insoportable. Miro a un lado y veo un campo de girasoles. Algunos, despipados estrat\u00e9gicamente, parece que hasta se est\u00e1n riendo de m\u00ed con ojos y bocas grotescas.<br>\nQu\u00e9 equivocado estaba. Senderos r\u00e1pidos, trialeras t\u00e9cnicas, subidas pedregosas de un desnivel imponente, escalones naturales de los de respirar hondo. \u00bfPero d\u00f3nde pon\u00eda esto que no lo le\u00ed? Eso s\u00ed, el paisaje es de impresi\u00f3n. Salimos parejos al sol y vemos desaparecer la bruma entre este verde que solo hay en el norte.<br>\n12:15 horas, estoy llegando. Miro para la otra orilla y el camino sube pedregoso. Le cuesta formarse en este secarral. Alto del Perd\u00f3n se llama el final de este Via Crucis. No s\u00e9 qu\u00e9 perd\u00f3n merecer\u00e1 el que llegue arriba pero algo gordo ser\u00e1. Seguro.<br>\nAnochece en Puente la Reina. En la calle, sobre un escenario improvisado con cuatro banquetas, est\u00e1 cantando a todo lo que dan de s\u00ed el par de altavoces que hay un hombre vestido de reflectante obrero de la carretera y colorido gorro de duende. Le vemos servirse un buen chorro de Malib\u00fa en un vaso con algo parecido al zumo de pi\u00f1a y seguir animando el cotarro.<br>\nVa subido a una bicicleta est\u00e1tica pedaleando como un poseso mientras canta y bebe Malib\u00fa con algo parecido al zumo de pi\u00f1a.<br>\nCaprichos del destino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos quedamos en: HOTEL JAKUE <br>\nComimos en: Bar Aloa, La FONDA De TITO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Episodio 2<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De Puente la Reina a Logro\u00f1o (75 kil\u00f3metros)<br>\nS\u00e1bado 4 de agosto<br>\nEstoy solo. Sentado en la Plaza del Mercado de Logro\u00f1o con una pinta de cerveza con lim\u00f3n. Soco se ha ido al coche a por un libro olvidado. El sol, a media altura, ilumina las torres de la concatedral, resalt\u00e1ndolas en medio de un azul amable. Mucho m\u00e1s que el que nos ha acompa\u00f1ado todo el d\u00eda. La brisa sopla lo justo para refrescar y un animado corro de voces me hace compa\u00f1\u00eda. Desde mi esquinita, en una terraza que domina toda la plaza, veo una especie de escenario, peque\u00f1o, negro y de altura considerable. Encima de \u00e9l, cantando, bailando y haciendo contorsionismo hay dos cuerpos menudos. Uno, m\u00e1s alto y fino, tiene el pelo enmara\u00f1ado como un estropajo. El otro, algo m\u00e1s bajo, imita a la m\u00e1s alta con devoci\u00f3n. Se arrima alg\u00fan padre con ni\u00f1os curiosos a ver qu\u00e9 pasa. Qu\u00e9 es eso.<br>\nMe muerdo el labio inferior y echo un trago largo.<br>\nHab\u00edamos llegado al hotel derrengados. Vac\u00edos. Los \u00faltimos quince kil\u00f3metros de la etapa fueron un infierno. La sensaci\u00f3n, la misma que al apurar una botella o vaso hu\u00e9rfano de l\u00edquido: la nada. Por mucho que tir\u00e1semos con ri\u00f1ones, hombros y brazos las piernas estaban vac\u00edas, inertes.<br>\nY mira que todo transcurri\u00f3 sin incidentes. Vimos amanecer y cambiar el paisaje. Que el oro del trigo y los girasoles empujase al verde del d\u00eda anterior. Que se nos resecase la garganta y lleg\u00e1semos con polvo y tierra. Incluso contemplamos un peque\u00f1o encierro en Estella, que en plena fiesta y resaca vocinglera estaba el pueblo a unas soleadas nueve de la ma\u00f1ana. Para nosotros, caf\u00e9 y tostada. Para ellos, de blanco y rojo, co\u00f1ac, chistorra, tortilla y vino. A\u00fapa ah\u00ed.<br>\nNo s\u00e9 qu\u00e9 pas\u00f3. Igual pensamos que la entrada a Logro\u00f1o iba a ser m\u00e1s f\u00e1cil o que ten\u00edamos m\u00e1s ganas de la cuenta de llegar. No s\u00e9. \u00bfNunca se te hizo eterno un momento? Pues para nosotros fue y ser\u00e1 la entrada a Logro\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos quedamos en: Hotel los Bracos by Silken, Logrono<br>\nComimos en: Hotel los Bracos; D.O Laurel<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Episodio 3<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De Logro\u00f1o a Belorado (73,6 kil\u00f3metros)<br>\nDomingo 5 de agosto<br>\n\u00a1Pero si estamos en Navarrete!, \u00a1el pueblo de Paquita Salas! El de los torreznos y el Larios Gin. \u00a1El refugio de la reina del management! Casi nos pasa desapercibido. Qu\u00e9 quieres, peque\u00f1as trivialidades entre monta\u00f1as de cultura y tradici\u00f3n.<br>\nSi Logro\u00f1o nos recibi\u00f3 desfondados y cabizbajos, a la ma\u00f1ana siguiente mucho cambiar\u00eda el \u00e1nimo. M\u00e1s dispuestos y envalentonados, bici en ristre y sin adarga antigua, emprendemos la marcha parejos al sol, despidiendo la ciudad con otro talante m\u00e1s conciliador. Adem\u00e1s, por vez primera, la etapa nos permitir\u00eda calentar las piernas e ir entrando en el perfil poco a poco, sin grandes desniveles al comienzo. As\u00ed, s\u00ed. Bien.<br>\n\u00bfRecord\u00e1is que ven\u00eda con mi hija peque\u00f1a un poco pachucha? Pues ahora es la mayor la que recoge el testigo. Es el ciclo de la vida. El trasiego dom\u00e9stico de los virus. Beso, arropo y me voy preocupado. No pasa nada, son los calores del verano.<br>\nDurante unos kil\u00f3metros nos acompa\u00f1a un desconocido ciclista de C\u00e1ceres. Mantenemos una cordial y animada charla que enseguida finaliza porque nuestros destinos finales son diferentes. Nada m\u00e1s irse, comenzamos a imaginar su nombre (le bautizamos como Waldo) y profesi\u00f3n (decidimos que tiene cuerpo de Guardia Civil). El sol aprieta y el ox\u00edgeno del cerebro se fuga.<br>\nLa etapa transcurre sin grandes novedades. Alternamos el Camino con intervalos de carretera nacional (para alegrar la carga de kil\u00f3metros) y marchamos fuertes hasta Belorado. <br>\nClaudia e In\u00e9s vienen corriendo a abrazarme: <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>No os vais a creer qu\u00e9 plan tenemos para la tarde<\/li><li>\u00a1Piscina! &#8211; gritan al un\u00edsono<br>\nEfectivamente, piscina tuvimos.<br>\nCon regalices rojos y un helado de Colajet.<br>\n\u00a1Buen camino Waldo!<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos quedamos en: Hotel Jacobeo<br>\nComimos en: Restaurante Bulevard, Cuatro Cantones<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Episodio 4<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De Belorado a Castrojeriz (90 kil\u00f3metros)<br>\nLunes 6 de agosto<br>\nEn la vida hab\u00eda hecho 90 kil\u00f3metros en bicicleta.<br>\nPues hoy los hice. Toma ya. Durante una etapa dura y larga, sobre todo los \u00faltimos 20 kil\u00f3metros, que las cifras del ciclocomputador pesaban y asustaban. Afortunadamente, no tuvimos que enfrentarnos a un final en alto y rodamos bastante r\u00e1pido, el apetito es buen combustible, hacia destino. Vaya calor.<br>\nEn la vida hab\u00eda tenido que cambiar el eje del pedalier.<br>\nPues hoy me lo tuvieron que cambiar. En Burgos, en Velobur (\u00a1muchas gracias por la rapidez y eficacia!). Resulta que llevaba un par de d\u00edas con algo de molesta holgura en la pedalada y, efectivamente, las sospechas se confirmaron: hab\u00eda aver\u00eda. Tuvimos que parar casi una hora pero aprovechamos para desayunar una riqu\u00edsima tortilla de patata de verdad. \u00bfPor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil dar con una buena? \u00a1Espa\u00f1a deber\u00eda ser el para\u00edso de las tortillas de patata y las patatas fritas! Que me l\u00edo. Vaya calor al salir de la Cafeteria Kenia.<br>\nEn la vida hab\u00eda hecho una barbacoa sin pollo.<br>\nPues hoy la hice. No ten\u00edan pollo en la carnicer\u00eda. Alucina. Compramos costillas, secreto, panceta y careta de cerdo. S\u00ed, has le\u00eddo bien: careta de cerdo. Y en adobo, a ver si careta normal va a engordar poco. Todo recomendaciones del carnicero. Todo estaba de chuparse los dedos. Eso s\u00ed, vaya calor cocinando.<br>\nEl cartel de la Cruz de Atapuerca es azul y tiene las letras blancas. Pero el color dominante es el marr\u00f3n del \u00f3xido y el paso del tiempo. <br>\nNo hay tregua en esta cima. <br>\nAunque a tu lado tengas una cruz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos quedamos en: El Veredero<br>\nComimos en: El Veredero (barbacoa), La Taberna<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Episodio 5<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De Castrojeriz a Sahag\u00fan (85 kil\u00f3metros)<br>\nMartes 7 de agosto<br>\nPasan los d\u00edas y constato, la verdad es que sin demasiada sorpresa, que pr\u00e1cticamente nadie daba un duro por m\u00ed. Y los peores, los m\u00e1s allegados. \u00bfC\u00f3mo te queda el cuerpo? Pues mira, no los culpo, la verdad. Yo tampoco lo har\u00eda.<br>\nPero hemos pasado el ecuador del viaje.<br>\nCastrojeriz no se me olvidar\u00e1 en la vida. Entre la careta de cerdo en la barbacoa y la subida nada m\u00e1s abandonar el pueblo, tengo su recuerdo grabado a fuego lento. Y es que vaya subida. Larga, serpenteante, con buen desnivel y piedras para dificultar la rodada. Un completo, vamos. Dur\u00edsimo.<br>\nPero lo subimos.<br>\nY tras la subida, el Canal de Castilla. \u00a1Incre\u00edble!, \u00a1no lo conoc\u00eda! 207 kil\u00f3metros de milagro de ingenier\u00eda hidr\u00e1ulica navegable, disfrutable y paseable. Una suerte de Holanda en nuestra meseta. \u00bfEs poco conocido o me lo parece a m\u00ed? Aqu\u00ed ten\u00e9is m\u00e1s informaci\u00f3n por si os apetece descubrirlo: https:\/\/goo.gl\/5aakkf<br>\nY despu\u00e9s, rectas. Rectas inmensas. Rectas de piedras. Rectas de polvo que se pega y no te deja. Rectas deslumbrantes por el sol. Rectas hu\u00e9rfanas de campanarios. Rectas sin \u00e1rboles. Rectas hasta aqu\u00ed. Rectas hasta un poco m\u00e1s all\u00e1. <br>\nRectas tuyas, Palencia.<br>\nRectas para pensar.<br>\nRectas que quedan atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos quedamos en: HOSTAL DOMUS VIATORIS<br>\nComimos en: Hostal Domus Viatoris, El Ruedo II &#8211; Bar Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Episodio 6<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De Sahag\u00fan a Hospital de \u00d3rbigo (90 kil\u00f3metros)<br>\nMi\u00e9rcoles 8 de agosto<br>\nMe dorm\u00ed mirando para ella. Apoy\u00f3 su cabeza en la almohada sobre el lado de la herida, as\u00ed que supongo que ya no le doler\u00eda demasiado. Y se durmi\u00f3 r\u00e1pido, igual que yo. El final del d\u00eda fue movido: no hac\u00eda ni media hora que hab\u00edamos llegado de urgencias. Afortunadamente, todo qued\u00f3 en un susto. Otro m\u00e1s. Pero nos dormimos r\u00e1pido.<br>\nEste mi\u00e9rcoles comenz\u00f3 temprano y con la consabida rutina torera: vestirse torpemente y tropezando con esquinas y puertas, desayunar cuatro cosas mientras nos asustamos con el perfil de la etapa y preparar el armamento para la batalla. Que si ciclocomputador, que si la GoPro, guantes, pa\u00f1uelo y casco. Muy bien. Un poco de lubricante para la bici y mezcla el agua con los polvos isot\u00f3nicos. Listo. Meto barritas y geles en el maillot. Que no falten.<br>\nJuego en casa, en terreno conocido. Caminos de tierra y alguna que otra piedra. Sol alegre pero no de justicia y campos a un lado y otro. Anda que no he montado en bici por aqu\u00ed. Casi sin darnos cuenta, llegamos a Le\u00f3n, a la terraza donde naci\u00f3 toda esta aventura. Qui\u00e9n nos lo iba a decir. A nuestra espalda, la Pulchra Leonina, primera en nuestro particular ranking de catedrales conocidas.<br>\nEstamos todos a la mesa. Es temprano, hay una luz muy bonita y acabamos de llegar de la piscina, que el viento nos ha echado antes de hora. La propietaria de la casa rural donde nos alojamos ha estado recogiendo tomates, pimientos, cebollas y lechugas del huerto y nos ha hecho la cena sin preguntarnos qu\u00e9 quer\u00edamos, pod\u00edamos o so\u00f1\u00e1bamos comer. Pienso que me encanta no elegir la comida. La casona es maravillosa y los propietarios est\u00e1n a la altura de ella.<br>\nEstamos todos a la mesa y llega la hora de brindar. Alzamos la copa, ebrios de manjares a nuestra disposici\u00f3n, y comenzamos a comer, charlar y re\u00edr todos juntos. Hasta que Claudia se cae. Tropez\u00f3 y se dio de bruces contra un escal\u00f3n. La herida y el hinchaz\u00f3n en su moflete son muy escandalosos y optamos por llevarla a urgencias, asustados. Hielo, observaci\u00f3n e ibuprofeno para ella. Respirar hondo, resignaci\u00f3n y pensar si algo de esto se puede prevenir, para nosotros.<br>\nMe despert\u00e9 mirando para ella. Dorm\u00eda pl\u00e1cidamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Episodio 7<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De Hospital de \u00d3rbigo a Villafranca del Bierzo (100 kil\u00f3metros)<br>\nJueves 9 de agosto<br>\nMenudo fr\u00edo. Y acongoje. Iba encogido en la bicicleta, pensando que detr\u00e1s de cada curva iba a comenzar la subida. Me dec\u00eda \u201cahora, ah\u00ed la tienes, prep\u00e1rate\u201d. Pero no, la carretera nos conced\u00eda otra oportunidad y retrasaba lo inevitable. \u00cdbamos encajonados entre monta\u00f1as y sombra. Era el d\u00eda m\u00e1s fr\u00edo con diferencia y parec\u00eda que el amanecer conoc\u00eda y compart\u00eda nuestro estado de \u00e1nimo. La etapa, temible: larga, dura y con un puerto de 1.500 metros. La Cruz de Hierro. Si es que hasta el nombre es dram\u00e1tico.<br>\nBueno, pues comenzamos a subir. Y a apretar los dientes. Y a respirar como pescado fuera del agua. Subimos pasando vacas. Subimos pasando peregrinos. Esquivando alg\u00fan Fittipaldi en coche y acortando las curvas como si nos fuera la vida en ello. Sufr\u00ed mucho. Un mont\u00f3n. Pero llegu\u00e9. Incluso parec\u00eda que a mis dos compa\u00f1eros no les hab\u00eda salido barba de esperar por m\u00ed en la cima. All\u00ed, soplando el viento y guarnecidos en uno de los albergues-cafeter\u00eda-colmado-restaurante que salpican el Camino, unas peregrinas italianas preguntaban por los precios de las habitaciones, una n\u00f3rdica m\u00e1s larga que un d\u00eda sin pan examinaba asustada y con atenci\u00f3n el local y nosotros 3, sudados todav\u00eda, tom\u00e1bamos un caf\u00e9 que sab\u00eda a Gloria Bendita mientras una chica nos contaba sus aventuras. Yo escuchaba porque hablar no pod\u00eda.<br>\nY arriba, una vez coronada la cima con la f\u00e9rrea Cruz y su mont\u00edculo de mensajes, fechas y nombres, se abri\u00f3 ante nosotros un paisaje inolvidable. El cielo, bajo y azul suave, es un espect\u00e1culo de nubes que parecen estar al alcance de la mano. A la altura de la vista, las monta\u00f1as certifican nuestra haza\u00f1a y asfixian un horizonte halag\u00fce\u00f1o. Un buen pu\u00f1ado de kil\u00f3metros de vertiginosa y serpenteante bajada, de o\u00eddos que se destaponan y de piernas que se medio relajan.<br>\nLlegamos tarde y comemos tard\u00edsimo. En el men\u00fa, de segundo, hay huevos con chorizo y patatas. No me apetece aguantarme y los pido. De primero, ensalada de pasta pero mojo pan en las lentejas de mis hijas. Me parece que no me ven hacerlo pero de pronto me dicen que pare. Solo estaba probando.<br>\nEl moflete de Claudia tiene mucho mejor aspecto y no hay rastro de secuelas en su humor y disposici\u00f3n. Est\u00e1 fr\u00edo en Villafranca y nos vamos pronto de los columpios del parque. Un par de minutos antes, una ni\u00f1a aterriza de morros en el suelo. Llega la madre corriendo y asustada.<br>\nNo es nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos quedamos en: Hotel Posada Plaza Mayor<br>\nComimos en: La Parada del Peregrino Alegre, Restaurante El Casino<br>\nEpisodio 8<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De Villafranca del Bierzo a Sarria (70 kil\u00f3metros)<br>\nViernes 10 de agosto<br>\nTanto nos hab\u00edan asustado con esta etapa, tanto hab\u00edamos le\u00eddo y o\u00eddo hablar de ella que, mira, al final tampoco nos pareci\u00f3 tan terrible. No hay nada como ir preparado para lo peor. Poco a poco, constatamos que la mente juega un papel esencial en este Camino y hay que entrenarla tambi\u00e9n. El espanto de hoy se llama O Cebreiro y mide unos 1.400 metros de rampas con un desnivel muy pronunciado. Nada, oye, para arriba otra vez. Tiro con todo lo que me da el cuerpo, empujando con cabeza y ri\u00f1ones, apretando los dientes como si eso fuera a ayudar a las piernas. Me paro un par de veces a recuperar el resuello y admirar el paisaje: el verde nos rodea por todas partes con una amabilidad que contrasta con la \u00e1spera dureza de la subida. Qu\u00e9 bonito es todo y c\u00f3mo ha cambiado el paisaje en estos \u00faltimos kil\u00f3metros. Recuerdo las infinitas rectas de Palencia, con sus campos dorados a uno y otro lado.<br>\nArriba, un agua con gas, por favor. Prescindo del caf\u00e9, que tengo sed y no pido nada para comer porque en Villafranca me equivoqu\u00e9 con la empanada, mecachis. En vez de at\u00fan, como pensaba, estaba rellena de una especie de cocido con patatas, berza y chorizo. Una bomba que me deja con mal cuerpo y peor sabor de boca. Muerdo un poco de barra energ\u00e9tica, que es igual que hincarle el diente a un tapiz de los 80, y venga que hay que seguir.<br>\nA\u00fan queda etapa. A pesar de alg\u00fan agradable descenso, todav\u00eda hay que seguir acumulando metros de altitud. Es la etapa donde m\u00e1s subiremos: superamos los 1.700 metros de desnivel positivo. Afortunadamente, las subidas son menos subidas que al principio y el cuerpo ya est\u00e1 habituado al esfuerzo.<br>\nLlegamos a Sarria justo para comer a una hora prudencial. El pulpo es magn\u00edfico y nos sirven un queso cremoso con dulce de membrillo de postre que nos alegra el d\u00eda. Contamos nuestras aventuras y vemos el final muy cerca. Comienzan los primeros nervios.<br>\nDe camino al hotel, me digo que tengo que comprar dulce de membrillo. Siempre me acuerdo cuando lo como en los restaurantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos quedamos en: dp Cristal, Sarria<br>\nComimos en: Pulperia Luis, Sarria, A Traves\u00eda Dos So\u00f1os<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Episodio 9<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De Sarria a Melide (64 kil\u00f3metros)<br>\nS\u00e1bado 11 de agosto<br>\nLas piernas est\u00e1n como troncos de duras. El gemelo y la rodilla derechos, al borde del colapso. El esfuerzo de los dos \u00faltimos d\u00edas se nota. Y que estamos acabando, tambi\u00e9n.<br>\nLa niebla lo envuelve todo y apenas podemos anticipar qu\u00e9 hay al final de esta o aquella recta. Convierte los bosques que atravesamos en algo m\u00e1gico y trae consigo un poco de humedad que resulta agradable. Subimos y bajamos en un ritmo imposible de enmarcar por la que nos parece la etapa m\u00e1s bonita del Camino. Al menos, en su primera mitad. Norte verde. Norte h\u00famedo.<br>\nParamos pronto, en la milenaria Portomar\u00edn. El Mi\u00f1o nos recibe envuelto en bruma y salpicado de peque\u00f1as embarcaciones. La entrada es m\u00e1gica.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00bfLos pinchos de tortilla de patata son muy grandes? &#8211; pregunto inocente.<\/li><li>No, no -me dice la camarera con un gesto que tira a peque\u00f1o.<br>\nUn se\u00f1or pela patatas, cientos de ellas, en una esquina. Llega el pincho que es un se\u00f1or bocadillo en toda regla. Nada, comparto. La tortilla reci\u00e9n hecha y el pan crujiente.<br>\nHoy nos cruzamos con muchos peregrinos. Solitarios o en grupo. De caminar decidido o renqueante. Altos, bajos, flacos y gordos. Con sombrero y sin sombrero. Casi todos con bastones y a alguno que se le adivinan las heridas de los talones. \u00abBuen camino\u00bb les decimos. \u00abBuen camino\u00bb nos contestan. Algunos, hasta nos aplauden.<br>\nMe paro a guardar el chubasquero. Sigue presente el fr\u00edo y la niebla pero prefiero quitarlo para espabilarme. Oigo que alguien viene de ch\u00e1chara por detr\u00e1s y veo a una pareja, mayor, caminar y hablar animadamente. <br>\nCaminan de la mano y desaparecen pronto, entre la niebla.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos quedamos en: Hotel Restaurante Xaneiro<br>\nComimos en: Pulper\u00eda Ezequiel &#8211; Melide, Casa Alongos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Episodio 10<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De Melide a Santiago de Compostela (55 kil\u00f3metros)<br>\nDomingo 12 de agosto<br>\nLe dijimos a David que avisase cuando faltasen un par de calles para la Plaza del Obradoiro. Es el que lleva el GPS y el que, pacientemente, nos ha ido informando durante todo el Camino de si queda mucho o poco o de si el pico es alto o bajo. Que es que parecemos cr\u00edos. Tiene que avisar porque tenemos a la familia en medio de la plaza pendiente de nuestra llegada y hay un hervidero de gente que dificulta el tr\u00e1nsito, la vista y hasta una posible celebraci\u00f3n. Avanzamos desmontados de las bicis, esquivando. Sonriendo. Hemos llegado.<br>\nAntes, la etapa, no hab\u00eda tenido nada de f\u00e1cil. Menos mal que era corta. Madre m\u00eda, pero es que no hay ni un respiro al final. El perfil se asemeja al de un peine: continuas subidas y bajadas a lo largo y estrecho de afiladas crestas. Nos hab\u00edamos levantado tarde, cruas\u00e1ns a la plancha con mantequilla y restos de resaca y desmadejadas vueltas a casa por las calles de Melide, que est\u00e1n en fiestas.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>\u00a1Porque estoy de despedida, que si no me iba con vosotros! &#8211; nos grita un chico con el cachi en la mano, salpicando a su alrededor.<br>\nM\u00e1s verde. Olor a eucalipto y a cucho. M\u00e1s Norte que nos gusta y por el que nos sentimos c\u00f3modos. Muchos m\u00e1s peregrinos. Contamos los repechos que nos quedan hasta el Monte do Gozo. 4, unos peregrinos italianos nos hacen el t\u00fanel y aplauden como en el Tour. 3, vemos en la carretera a una caravana de personas en silla de ruedas. Sobrecogedor. 2, comienza a lloviznar. Esperable. Saca el chubasquero, anda. Ya estamos arriba. Hay mucha gente pero podemos sacar una foto los3 juntos en el monumento. Vemos Santiago a lo lejos. Pedimos cerveza y Coca-Cola en el peque\u00f1o kiosco al lado de la ermita mientras buscamos cobijo debajo de un \u00e1rbol. Ya est\u00e1 hecho. Solo queda el descenso, 5 kil\u00f3metros escasos, hasta la Catedral. Imag\u00ednate caer ahora.<br>\nEntramos los 3 enganchados hasta el centro de la plaza. Posamos las bicis y nos abrazamos a nuestros familiares. Claudia e In\u00e9s vienen corriendo, m\u00e1s nerviosas que yo, y saltan sobre m\u00ed. Soco, mi madre, Carmen, Gonzalo (apret\u00f3n de manos de respeto), Laura. Todos nos abrazamos contentos y orgullosos. Muchos abrazos. Muchos besos. Hacemos un sinfin de fotos intentando atrapar el momento pero es imposible. La emoci\u00f3n no se puede retratar.<br>\nEs noche cerrada y vuelvo al hotel de la mano de Claudia. Me explica qu\u00e9 es esto y aquello en las vitrinas de marisco de los restaurantes atestados de gente. Pienso que se ha acabado algo muy importante que recordar\u00e9 toda mi vida.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos quedamos en: Hostel Santiago<br>\nComimos en: La Pepita Burger Bar, Restaurante San Jaime<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Episodio 11<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ep\u00edlogo<br>\nNo hay un solo Camino. \u2028Y, en cierta medida, pienso que no valen de mucho opiniones o consejos ajenos.\u2028Tampoco creo que haya una manera mejor que otra de hacerlo, de enfrentarse a \u00e9l. De disfrutarlo.\u2028Lo siento si no disipo dudas.<br>\nMi Camino ha sido duro. De preocupaci\u00f3n al principio, de disfrute durante y de orgullo al final. He abierto puertas que llevaban a\u00f1os cerradas y he cruzado umbrales para los que he tenido que buscar valor en lugares rec\u00f3nditos. Reboso experiencias que, estoy seguro, tendr\u00e1n su valor en mi vida personal y profesional. S\u00ed, en la m\u00fasica tambi\u00e9n, claro.<br>\nHe hecho el Camino con las mejores personas que hubiera podido desear. Me han animado y esperado en cada repecho, nunca ha desaparecido la sonrisa de su rostro y cualquier problema, inconveniente o contratiempo ha pasado de largo, sin afectar lo m\u00e1s m\u00ednimo a la experiencia. Ha sido un regalo pedalear con vosotros, David y Pablo.<br>\nHe hecho el Camino gracias a la generosidad de mi familia. Gracias Soco, In\u00e9s y Claudia por sacrificar unos cuantos d\u00edas de vacaciones para acompa\u00f1arme, cuidarme y animarme en esta aventura. Que haya podido comenzar y acabar es gracias a vosotras.<br>\nAtr\u00e1s quedan ciudades ya visitadas, catedrales m\u00e1s o menos conocidas, callejuelas descubiertas, bosques, r\u00edos, colores y olores. Atr\u00e1s queda Waldo, Andoni el Maquinista, El de la Caja de Fruta, El del Cemento o Gemelinos. An\u00e9cdotas, risas, barbacoas, lentejas y huevos con patatas y chorizo. Atr\u00e1s quedan l\u00edos de maletas, polvos isot\u00f3nicos, tostadas o tortillas de patata.<br>\nAtr\u00e1s queda la vida misma.<br>\nPor delante, otra.<br>\nHerru Santiagu,<br>\nGot Santiagu,<br>\nE ultreia, e suseia,<br>\nDeus adiuva nos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#caminodesantiago<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">#bicigrino<\/p>\n<div class=\"clearfix\"><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Episodio piloto Mediod\u00eda. Calor. Ca\u00f1as al sol. Lenguas sueltas y envalentonadas. Hora de fanfarronadas. \u2028Y sali\u00f3 el tema de las bicis.\u2028Que si hay que hacerlo, que ser\u00eda fant\u00e1stico juntarnos y que claro que podemos. No vamos a poder.\u2028Y pudimos. \u2028Por lo menos, organizarlo medianamente bien. \u2028Eso ya lo tenemos. Nos vamos a Roncesvalles. 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