{"id":751,"date":"2019-10-22T05:34:10","date_gmt":"2019-10-22T03:34:10","guid":{"rendered":"http:\/\/universozapico.com\/aaronzapico\/?p=751"},"modified":"2020-04-03T07:04:43","modified_gmt":"2020-04-03T05:04:43","slug":"leccion-inaugural-de-la-escuela-internacional-de-musica-de-la-fpa","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/aaronzapico.com\/?p=751","title":{"rendered":"Lecci\u00f3n inaugural de la Escuela Internacional de M\u00fasica de la FPA, julio de 2019"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"751\" class=\"elementor elementor-751\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-101c2c10 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"101c2c10\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-310e4fe2\" data-id=\"310e4fe2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3f1c8aaa elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3f1c8aaa\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<div class=\"page\" title=\"Page 1\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>B\u00c1RBARA\u00a0o de abrazar el tiempo que nos toca<\/strong><\/p>\n<p><em>Lecci\u00f3n inaugural de la Escuela Internacional de M\u00fasica de la Fundaci\u00f3n Princesa de Asturias<\/em><\/p>\n<p>Resulta dif\u00edcil discernir cu\u00e1l ha sido la contribuci\u00f3n m\u00e1s definitiva en la historia de la m\u00fasica. La invenci\u00f3n m\u00e1s c\u00e9lebre. El no va m\u00e1s. \u00bfD\u00f3nde situarlo, adem\u00e1s?, \u00bfC\u00f3mo comparar diferentes periodos, contextos y sensibilidades de una manera medianamente justa?, \u00bfQu\u00e9 reglas establecer?, \u00bfQu\u00e9 jurado componer? Parece que el ejercicio tiene m\u00e1s de imposible que de rigor cient\u00edfico. No importa, aprovech\u00e9monos de la volatilidad musical para afirmar sin ambages y con ins\u00f3lito estupor que ha sido la \u00f3pera, s\u00ed, ese matrimonio definitivo entre palabra y m\u00fasica, el m\u00e1s importante de los inventos musicales. El campe\u00f3n de los afectos, el eficaz transmisor de emociones que, a d\u00eda de hoy y m\u00e1s de cuatrocientos a\u00f1os despu\u00e9s de su creaci\u00f3n, sigue paralizando el tiempo.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed me encuentro, en teatral espacio, con una historia que contar y plantado ante una audiencia joven y \u00e1vida de m\u00fasica, como un Purcell lamentando a su Dido o un Vivaldi atrapando la naturaleza con su viol\u00edn; incluso ante una Reina, como nuestro insigne Scarlatti. Tengo que contar una historia y no se me ocurre mejor manera que el darle la forma de una peque\u00f1a \u00f3pera. Un pr\u00f3logo y tres actos. Una protagonista y varios escenarios. Pretendo hablar de valores y compromisos a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n femenina y con la excusa moderna y revolucionaria que es la M\u00fasica Antigua, as\u00ed, en may\u00fasculas.<\/p>\n<p>Pero las \u00f3peras no comienzan con el primer acorde. Buc\u00f3licos y llamativos grabados enmarcan textos curvil\u00edneos de prosa rimbombante que ocupan las primeras p\u00e1ginas. Es el espacio reservado para la comunicaci\u00f3n del compositor con su p\u00fablico. Justos agradecimientos a sus mecenas, dedicatorias a reales personajes y alguna que otra instrucci\u00f3n, que nos resulta hoy en d\u00eda de incalculable valor, muestran el lado terrenal de una imaginada aventura con final coral y feliz.<\/p>\n<p>As\u00ed, perm\u00edtame comenzar por darle las gracias, Majestad, por apoyar con su\u00a0presencia este acto y dotarle de una visibilidad extra\u00f1amente habitual en la m\u00fasica\u00a0<span style=\"font-size: inherit;\">cl\u00e1sica. Reitero las palabras que le dedic\u00f3 hace unos meses el director de cine Rodrigo Cort\u00e9s en aquella maravillosa locura que fue la F\u00e1brica Scorsese y que recuerdo por lo certeras que fueron: qu\u00e9 valioso e importante es su apoyo para la difusi\u00f3n de nuestro trabajo. Barbara Strozzi ha sido nombrada esta semana en m\u00e1s ocasiones que, seguramente, en los \u00faltimos trescientos a\u00f1os y eso es algo que nos debe enorgullecer a todos.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 2\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Gracias a la Fundaci\u00f3n Princesa de Asturias por confiar en mi talento y tener fe ciega en mis posibilidades. Contar con su respaldo, poder vivir en primera persona los diferentes procesos que conforman esa maquinaria que son los Premios, atender a esa continua b\u00fasqueda de la excelencia, es un regalo que conservo en mi coraz\u00f3n y que desenvuelvo cada d\u00eda.<\/p>\n<p>Estar a la altura del cari\u00f1o, seguimiento y confianza que se me dispensa con una generosidad sin l\u00edmites en mi Asturias por la Fundaci\u00f3n y tantas otras organizaciones, colectivos o desconocidos que se acercan a darme la enhorabuena es una tarea \u00edmproba. Soy asturiano, eleg\u00ed vivir aqu\u00ed y solo espero que llegue el momento de poder devolver todo este apoyo. De revertir la inversi\u00f3n en nuestra tierra y dar lustre al Archivo de la Catedral o convertir la m\u00fasica en una verdadera industria cultural.<\/p>\n<p>Gracias a la comunidad educativa de esta Escuela Internacional de M\u00fasica por situar a Asturias en el mapa de la ense\u00f1anza musical moderna, cercana, social y atrevida. Uno no puede m\u00e1s que lamentarse de no ser capaz de absorberlo todo. De no poder disfrutarlo todo. Gracias a los valientes alumnos que me acompa\u00f1ar\u00e1n el d\u00eda de hoy y con los que ha sido un verdadero placer poder trabajar.<\/p>\n<p>Gracias, en definitiva, a todos los aqu\u00ed presentes por, en mayor o menor medida, hacer de \u00e9ste un mundo mejor a trav\u00e9s de la m\u00fasica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 3\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>PR\u00d3LOGO<\/strong><br \/><strong>Del por qu\u00e9 de esta historia<\/strong><\/p>\n<p>Como toda buena historia, la m\u00eda tambi\u00e9n comienza un poco por casualidad. Sin querer. Y la culpa es de Barbara Strozzi. Bueno, de su aniversario, que dentro de unos d\u00edas, el 6 de agosto, se cumplir\u00e1n 400 a\u00f1os desde que naci\u00f3 en Venecia, en medio de una humedad y calor infernales. Volv\u00ed a descubrir su historia vital con nuevos ojos, no los de un imberbe estudiante que experimentaba con el seicento italiano, sino con los de un padre preocupado por dotar a sus hijas de modelos femeninos v\u00e1lidos y perennes. Apareci\u00f3 as\u00ed, de repente: creadora y empresaria. Inc\u00f3gnita y un\u00edsona acad\u00e9mica, discute de \u00e9tica y est\u00e9tica, de lo humano y divino en una sociedad que satiriza lo femenino. Hija bastarda y madre soltera se empe\u00f1a en firmar con su nombre. En ser real y no un espejismo. Viste la palabra de m\u00fasica en una osada e \u00edntima relaci\u00f3n que demanda del int\u00e9rprete una paleta de colores infinita. Una inmersi\u00f3n total en el universo marinista de la maravilla, el ingenio y el erotismo.<\/p>\n<p>B\u00e1rbara es un compendio de valores que, 400 a\u00f1os despu\u00e9s, nos resultan inconfundiblemente cercanos.<br \/>Un emocionante apoyo paterno que permite desarrollar su talento.<br \/>Una osad\u00eda en todo lo que hace y decide.<\/p>\n<p>Un af\u00e1n continuo de experimentaci\u00f3n y desarrollo. De nulo miedo al fracaso.<br \/>De negaci\u00f3n del estancamiento.<\/p>\n<p>B\u00e1rbara es excelencia. Es llamativa y magn\u00edfica. Indica asombro y admiraci\u00f3n. Que su historia nos sirva de impulso y espejo sincero.<\/p>\n<p>B\u00e1rbara es el asidero que os invito a utilizar en momentos de zozobra. Es la protagonista de esta historia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 4\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>ACTO 1<\/strong><br \/><strong>La M\u00fasica Antigua<\/strong><\/p>\n<p>Nunca podremos ser el pasado. Nunca podremos recrear fielmente las condiciones para interpretar una partitura de hace cientos de a\u00f1os. Incluso puede que seamos incapaces de llevarlo a cabo con m\u00fasica de hace una d\u00e9cada escasa. Puede que tengamos los instrumentos originales, incluso la sala y el mobiliario donde se estren\u00f3 esa m\u00fasica pero \u00bfy la audiencia?, \u00bfqu\u00e9 hacemos con ese p\u00fablico contaminado de otros estilos, conocedor de otras progresiones y formas?<\/p>\n<p>\u00bfDeber\u00eda esta imposibilidad preocuparnos?, \u00bfquitarnos el sue\u00f1o? Nada m\u00e1s lejos de la realidad. La irrealizable construcci\u00f3n fidedigna de una partitura abre la puerta de nuestra identidad. El int\u00e9rprete se vuelve indispensable y su injerencia en la partitura, fundamental. Cierto es que nuestro papel var\u00eda seg\u00fan el estilo, la \u00e9poca o, incluso, el pa\u00eds (ah\u00ed est\u00e1 la m\u00fasica francesa como ejemplo de claridad y concreci\u00f3n o la italiana, m\u00e1s abandonada al juicio y experiencia del int\u00e9rprete) pero es aqu\u00ed, en la llamada M\u00fasica Antigua, la escrita entre 1600 y 1800 aproximadamente, donde el equilibrio entre la informaci\u00f3n disponible y la necesidad de un int\u00e9rprete alcanza el punto m\u00e1s delicado. Sabemos con precisi\u00f3n c\u00f3mo se articulaba, arpegiaba y ornamentaba. Qu\u00e9 formaci\u00f3n ten\u00edan los m\u00fasicos de aquella \u00e9poca e, incluso, c\u00f3mo recib\u00eda el p\u00fablico esa nueva m\u00fasica. Hay una abundante informaci\u00f3n que podemos extraer de tratados pedag\u00f3gicos, prefacios, cartas o breves pero precisas instrucciones. Sin duda, es posible reconstruir fielmente cualquier pieza de esa \u00e9poca. Pero, entonces, \u00bfcu\u00e1l es el papel del int\u00e9rprete ante tama\u00f1a abundancia de informaci\u00f3n? Pues, sencillamente, si aplicarla o no y d\u00f3nde hacerlo exactamente. Es como si nos dijesen de qu\u00e9 color pintar un dibujo pero no si \u00e9ste es claro, oscuro, aguado, o con qu\u00e9 trazo y material hacerlo. No hay escondite posible: el int\u00e9rprete ha de estar tomando decisiones desde la primera nota.<\/p>\n<p>La M\u00fasica Antigua surge alrededor de 1711, en plena campi\u00f1a inglesa, cuando Arthur Bedford refunfu\u00f1aba por lo lentas que le parec\u00edan las interpretaciones de\u00a0<span style=\"font-size: inherit;\">canciones antiguas. Tambi\u00e9n en 1845, con Mendelssohn reclamando una edici\u00f3n URTEXT de la obra de H\u00e4ndel. Y en 1953, cuando Nikolaus Harnoncourt funda el Concentus Musicus Wien para ver c\u00f3mo sonaba Bach sin tanto vibrato y un poco m\u00e1s r\u00e1pido. Tambi\u00e9n nace cuando os empec\u00e9is a cuestionar si la edici\u00f3n que est\u00e1is utilizando es la correcta y cumple los deseos del compositor, cuando investigu\u00e9is c\u00f3mo era el instrumento para el que estaba pensada esa pieza o al descubrir el contexto social y pol\u00edtico de ese periodo en concreto. Surge cuando el int\u00e9rprete comienza a cuestionarse todo aquello que parec\u00eda inamovible.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 5\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Porque nunca podremos ser el pasado, no, pero s\u00ed optar por erigirnos en un evento moderno que demande curiosidad y constante investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n razonada y basada en criterios hist\u00f3ricos de esta M\u00fasica Antigua ha supuesto una verdadera revoluci\u00f3n y su impacto ha traspasado estilos, formas y periodos para contribuir de manera definitiva al desarrollo de nuestras habilidades y conocimientos. Podemos decir sin miedo a equivocarnos que ha sido lo m\u00e1s excitante que le ha pasado a la M\u00fasica Cl\u00e1sica en los \u00faltimos 100 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En este punto, mi equidad est\u00e1 seriamente comprometida. No puedo hablar con frialdad de la M\u00fasica Antigua. Si no hubiera probado un clave en su d\u00eda, quiz\u00e1, si no hubiera podido experimentar la m\u00fasica de c\u00e1mara en su verdadera esencia, si no fuera tan bonito poder ornamentar, si al menos uno no se sintiese un verdadero creador a la hora de abordar una partitura&#8230; Siento que mi conexi\u00f3n con esta m\u00fasica es total, como si saliera de m\u00ed, de cada poro. Me dota de una energ\u00eda infinita y una imaginaci\u00f3n desbordante que disfruto aplicando en mi d\u00eda a d\u00eda. Llamadme loco pero \u00a1bendita locura!<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong><span style=\"font-size: inherit;\">ACTO 2<\/span><\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 6\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>La cruda Arcadia<\/strong><\/p>\n<p>Las diferencias entre hombres y mujeres en nuestra m\u00fasica, en la Cl\u00e1sica, son abismales. Ellas est\u00e1n discriminadas, reciben sueldos injustos y est\u00e1n representadas muy por debajo de sus m\u00e9ritos. Y no, no se trata de una lectura personal de las estad\u00edsticas sonrojantes que se publican a\u00f1o tras a\u00f1o y que demuestran el escas\u00edsimo o nulo inter\u00e9s de los programadores en el mundo femenino de la creaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n. Son palabras de la ONU, que se\u00f1ala la desigualdad de g\u00e9nero en la m\u00fasica como un problema a escala mundial de primer orden.<\/p>\n<p>El trabajo continuo e infatigable de numerosas investigadoras, int\u00e9rpretes y programadoras, junto a la concienciaci\u00f3n de gran parte del sector masculino est\u00e1 provocando que la tierra que sepulta los nombres en femenino desde la Edad Media hasta nuestros d\u00edas sea cada vez m\u00e1s y m\u00e1s fina. No se trata de una paridad forzada. Tampoco de una discriminaci\u00f3n en positivo. No, el objetivo es conocer. Catalogar. Editar. Interpretar. Registrar. Devolver a la historia aquello que mediante el abuso, las m\u00e1s de las veces, hemos hurtado. De conocer de primera mano las historias fascinantes de superaci\u00f3n que hay detr\u00e1s de cada creadora. De su obstinaci\u00f3n en navegar por mares profundamente masculinos y machistas.<\/p>\n<p>Se trata de descubrir su obra, s\u00ed. De disfrutar de ella y contribuir al conocimiento universal de ese legado. Pero tambi\u00e9n de, ego\u00edstamente, aprovechar su ejemplo y nutrirnos de unos valores que deben estar presentes en nuestro d\u00eda a d\u00eda. La valent\u00eda que encarnan nuestras femeninas protagonistas son una fuente de inspiraci\u00f3n en nuestro mundo moderno. B\u00e1rbara super\u00f3 el estigma social de ser hija ileg\u00edtima primero y madre soltera despu\u00e9s, hizo caso omiso del escarnio p\u00fablico al que fue sometida por ser mujer y creadora y supo convertir esa rabia en un caudal poderoso de m\u00fasica fascinante. Tambi\u00e9n en Venecia, tambi\u00e9n en esa \u00e9poca, Antonia Bembo hizo lo mismo. Abandon\u00f3 al violento de su marido y con sus tres hijos se plant\u00f3 en Par\u00eds. Quer\u00eda cantar ante el Rey. Estaba empe\u00f1ada en\u00a0<span style=\"font-size: inherit;\">establecerse all\u00ed y vaya si lo logr\u00f3. M\u00e1s f\u00e1cil, aparentemente, lo tuvo en Francia Elisabeth Jacquet de la Guerre, ni\u00f1a prodigio bien colocada y con una popularidad tremenda como int\u00e9rprete y ense\u00f1ante. Sus biograf\u00edas nada se\u00f1alan de las envidias, miradas de reproche o violentas situaciones que tendr\u00eda que soportar en un c\u00edrculo tan asfixiante como el de Versalles. Tampoco dicen nada de d\u00f3nde sacar\u00eda las fuerzas para superar en poco tiempo la muerte de su hijo, de su padre y de su marido y, a\u00fan as\u00ed, seguir creando.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Son alguna de las historias que est\u00e1n a la vuelta de la esquina, esperando ser descubiertas. Utilizadas. Y hay m\u00e1s, muchas m\u00e1s: Hildegard von Bingen, Isabella Leonarda, Francesca Caccini, Marianne Martinez, Fanny Mendelssohn, Clara Schumann, Nadia y Lili Boulanger, Amy Beach, Teresa Carre\u00f1o o Sofiya Gubaid\u00falina.<\/p>\n<p>Tenemos la excusa, personificada en la figura preponderante de Barbara Strozzi, y disponemos del m\u00e9todo, reflejado en ese esp\u00edritu inquieto y revolucionario de la m\u00fasica antigua. Convirt\u00e1monos, pues, en int\u00e9rpretes modernos, due\u00f1os de nuestras propias decisiones y atentos al mundo que nos rodea.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong><span style=\"font-size: inherit;\">ACTO 3<\/span><\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 8\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p><strong>El tiempo que nos toca<\/strong><\/p>\n<p>No s\u00e9 si ser\u00e9 la persona m\u00e1s indicada para ofrecer alg\u00fan consejo final, la verdad. Estoy demasiado acostumbrado al fracaso. Durante un tiempo, trat\u00e9 de convertir al Festival de M\u00fasica Antigua de Gij\u00f3n en un recurso tur\u00edstico de primer orden, en una verdadera industria cultural. Fracas\u00e9. Hace a\u00f1os procur\u00e9 que se institucionalizara un salario m\u00ednimo para los m\u00fasicos y que hubiera una especie de cuota de participaci\u00f3n nacional en nuestros festivales. O al menos que no fuese tan anecd\u00f3tica como ahora. No se puede decir que tuviera \u00e9xito con esto tampoco. Durante a\u00f1os, trat\u00e9 de conseguir una compatibilidad racional entre actividad docente y art\u00edstica aqu\u00ed en Asturias para los profesores de m\u00fasica. No tanto porque los conciertos nos obligasen a estar en forma sino porque nos permitir\u00edan desarrollar unos valores de empat\u00eda, actualidad y generosidad fundamentales en el aula. Tampoco lo logr\u00e9 y, en consecuencia, abandon\u00e9 mi actividad docente en el conservatorio.<\/p>\n<p>El caso es que intentando racionalizar todo este tiempo empleado, toda la energ\u00eda desparramada en innumerables reuniones, entrevistas, redacci\u00f3n de escritos y viajes, llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n, no hace mucho, que el fracaso realmente no existe. \u00bfC\u00f3mo vamos a definir como fracaso una lucha hasta el final, hasta la extenuaci\u00f3n?, \u00bfC\u00f3mo vamos a fracasar si defendemos unos ideales justos, a\u00fan siendo grandilocuentes? Rotundamente no. El fracaso es un rellano que permite recuperar el aliento, echar la vista atr\u00e1s y emprender la subida con m\u00e1s energ\u00eda a\u00fan si cabe.<\/p>\n<p>Puestos en esta tesitura, me animo con un consejo. Pero antes, os cuento algo. Hace relativamente poco tambi\u00e9n ca\u00ed en la cuenta de algo muy importante: no es posible gustar a todo el mundo. Lo siento si he desvelado un secreto pero as\u00ed es. Aunque toquemos perfecto, aunque hayamos trabajado hasta el agotamiento, aunque nos hayamos enfrentado a nuestros miedos y salido victoriosos, no, no es posible gustar a todo el mundo. Para muestra, un bot\u00f3n: esta charla ha sido muy\u00a0<span style=\"font-size: inherit;\">larga, ha pecado de corta y, posiblemente, ha durado lo justo. Hubiera sido ideal m\u00e1s m\u00fasica, menos mal que no tocaron m\u00e1s piezas y, desde luego, no hac\u00eda falta tanto clave. Prefiero el Auditorio, el claustro es fant\u00e1stico y \u00bfpor qu\u00e9 no la hacen en el Conservatorio? Si hay esta amplitud de gustos, \u00bfc\u00f3mo saber d\u00f3nde posicionarnos como int\u00e9rpretes? Pues nada de en el medio diplom\u00e1tico o buscando la contenci\u00f3n, si no siendo uno mismo. Convencido y seguro de sus posibilidades y del trabajo honesto llevado a cabo. La m\u00fasica es infinita y hay sitio para todos.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 9\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Buscad a vuestro profesor ideal, aquel que os estimule, apoye y consuele. Perseguidle hasta dar con \u00e9l y exprimid su conocimiento. Rodeaos de compa\u00f1eros con los que compartir m\u00fasica pero tambi\u00e9n vida. Y encontrad refugio en vuestra familia, en su apoyo sincero, en sus medidos elogios y constructivas cr\u00edticas. Convivid con el error, con el fracaso, y si os ca\u00e9is siete veces, levantaos ocho. Dejad que vuestra vida afecte a la m\u00fasica que toc\u00e1is y convert\u00edos en artistas del tiempo que os ha tocado vivir.<\/p>\n<p>En el prefacio que escribe Scarlatti al libro con sus treinta primeras sonatas, dos palabras separan el texto de la m\u00fasica. Si uno anda con prisa o despistado posiblemente se las salte, lo que ser\u00eda una pena.<br \/>Scarlatti escribe, bien claro: vive feliz.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Muchas gracias.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"clearfix\"><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>B\u00c1RBARA\u00a0o de abrazar el tiempo que nos toca Lecci\u00f3n inaugural de la Escuela Internacional de M\u00fasica de la Fundaci\u00f3n Princesa de Asturias Resulta dif\u00edcil discernir cu\u00e1l ha sido la contribuci\u00f3n m\u00e1s definitiva en la historia de la m\u00fasica. La invenci\u00f3n m\u00e1s c\u00e9lebre. El no va m\u00e1s. \u00bfD\u00f3nde situarlo, adem\u00e1s?, \u00bfC\u00f3mo comparar diferentes periodos, contextos y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-751","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-otros-medios"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/aaronzapico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/751","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/aaronzapico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/aaronzapico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/aaronzapico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/aaronzapico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=751"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/aaronzapico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/751\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":827,"href":"http:\/\/aaronzapico.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/751\/revisions\/827"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/aaronzapico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/aaronzapico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=751"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/aaronzapico.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}